10 razones para ver “Les Bleus”

Les Bleus, une autre histoire de France 1996-2016, es el nombre completo del documental sobre los 20 años más gloriosos de la historia de la selección francesa de fútbol. Si fuera solamente eso, sería un documental más, pero la pieza es un corte sincrónico, y en clave sociopolítica, de los aspectos más salientes de todo aquello que rodea al fútbol en el país galo. ¿A quiénes representan las selecciones de un país? A modo de juego pasatista, algunos motivos para no perderse este gran documental que se puede ver en Netflix.

  1. Porque habla de fútbol, de política, de una sociedad (compleja como todas), de sus representantes y sus otredades. De un país que colonizó y masacró pueblos enteros. Que tuvo una revolución que representó los valores fundadores de los Estados modernos, pero que esos valores (libertad, fraternidad, igualdad) son todavía hoy puestos en cuestión por muchos sectores de la sociedad y por la clase dirigente.
  2. Porque cuestiona mitos, los golpea, los pone en duda. Porque interpela a muchxs que creen que todo lo que sucede en su país, sobre todo en materia futbolística pero política también, solo puede pasar en él y en ningún otro lado más.
  3. Porque te cuenta muchas cosas de la selección de Francia campeona del mundo en 1998 que no sabías. Por ejemplo: ¿Sabés cuántos de ese plantel cantaban La Marsellesa cuando sonaba antes de un partido?
  4. ¿Sabías por qué Karim Benzema no jugó la Eurocopa de 2016 ni tampoco el actual mundial? Les Bleus te tira puntas para pensar en eso. Eso si, la conclusión la tenés que sacar vos. 
  5. Porque hablar de Francia es hablar de Argelia, del norte de África, del mito negro-blanco-árabe (como plantea el film), de la ilusión de que los azules puedan representar esa unión que en la sociedad se encuentra en disputa continuamente.
  6. Les Bleus le habla a lxs que creen que el fútbol y la política no se rozan, o que no deberían. El documental supera ampliamente la lectura más literal de ese vínculo (el del “uso político”) para robustecer la discusión y pensarla en términos sociales, culturales, etc. Para anclar en el fútbol como dinamizador social, como rasgo identitario de representaciones diversas, donde juega lo simbólico y no solo eso.
  7. Del punto anterior se desprende otro punto álgido de la película. El terrorismo y el “enemigo interno”. El cruce entre el andar de Los Azules y los atentados acontecidos en París atraviesa buena parte del largo. Los otros otra vez. Los suburbios, los que no se sienten contenidos por un sistema que los margina, por un imaginario que no solo no los contiene sino que los expulsa.
  8. Porque obviamente hablar del fútbol francés es hablar de Zinedine Zidane. Del fútbol de uno de los tipos más brillantes de este deporte en los últimos 20 años. También de Materazzi, del cabezazo y de la manera en que Chirac y gran parte de la población eligió responder a esa reacción en una final del mundo (Alemania 2006).
  9. Porque da gusto escuchar opinar de todos estos temas a jugadores como Lilian Thuram, a Sidney Govou, a Nicolas Anelka, a Olivier Giroud, entre otros.
  10. Porque estamos muy manija con el mundial y porque si ven Les Bleus van a entender un poco más cómo llega la selección francesa al partido del sábado, contra Messi y compañía.