The Americans, en el corazón del enemigo

¿Qué harías si a tus veintitantos te dijeran que te tenés que ir a otro país para defender una causa, donde en lo posible deberías tener una relación con esta mujer que “acá te presentamos”, y preferentemente sería oportuno que conciban hijos?
Esta particular propuesta es la que le hicieron a Phillip (Matthew Rhys) y a Elizabeth (Keri Russell) allá por finales de los 70` cuando arranca la serie The Americans. Claro que había un escenario para dicho ofrecimiento que es ineludible, que explica la trama y que si uno tomara la pregunta inicial sacada de contexto, esta podría ser una nota de Revista Viva. No es el caso. La causa era el socialismo.
La serie que produce Fx Network, y que tiene a un ex agente de la CIA como creador, Joe Weisberg, se basa en artículos periodístitcos y en notas del libro del agente de la KGB: Vasili Mitrojin, quien incluso está representado en buena parte de la primera temporada. Si bien esto ayuda a ganar en verosimilitud, sería un error tomar la trama como un reflejo fiel de lo que fue esa etapa de la Guerra Fría. THE AMERICANS -- Trust Me -- Episode 6 (Airs Wednesday, March 6, 10:00 pm e/p) -- Pictured: (L-R) Robert Bogue as Cal, Matthew Rhys as Philip Jennings -- CR: Craig Blankenhorn/FX
Los héroes de esta historia son espías de la KGB en lo peor de ese período. Corren los años de la doctrina Reagan: el enfrentamiento explícito y armado que tuvo en vilo al mundo desde finales de la Segunda Guerra Mundial y la caída del muro de Berlín, recrudecía en lo que terminaría siendo su última década.
En un mundo bipolar, Phillip y Elizabeth son parte de las operaciones de espionaje que la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) realiza en el corazón mismo del enemigo para seguir sus movimientos, recabar información del armamento nuclear norteamericano, y de las operaciones militares en territorios de terceros que fueron tan frecuentes por aquellos años.
Las dos temporadas que aquí se describen atrapan de principio a fin. No sólo por la tensión que genera la trama y por cómo está llevado, sino porque además ese clima de época está atravesado por la paranoia que reinaba en EE.UU, y a su vez, mediado por lo que puede suceder en una familia de clase media que simula ser una muestra fiel del American way life.
Americans3Phillip y Elizabeth son padres de dos pre adolescentes; gerencian una agencia de turismo que les sirve de pantalla, y viven en las afueras de Washington DC, en un barrio al que acaba de mudarse otro de los personajes fuertes de la historia. El agente Stan Beeman (Noah Emmerich), al mejor estilo Hank (en Breaking Bad), es el riesgo constante a una calle de distancia. Beeman es un alto mando del FBI de la oficina de contraespionaje. Si bien, no se abusa de la tensión que provoca esta cercanía, incluso cuando Philip y Stan entablan una relación cordial, es inevitable no pensarlo en la misma clave que unía a Walter White con su concuñado. Algo que le resta unos puntos al guión.
Para contrapesar la balanza, un punto a favor es que el desarrollo seduce no solo por como los protagonistas se adentran en una sociedad que los considera la “amenaza comunista”, sino porque justamente es mucho más que eso. Capítulo a capítulo lo que sucede puertas adentro de esa familia es atrapante. Sobre todo, los reparos que toman para que sus hijos no sepan nada al respecto de sus tareas, y la tensión misma que viven los dos personajes principales como pareja. Elizabeth parece ser “la más convencida”, pero ambos temen por sus hijos, se cuestionan los limites de hasta dónde llegar, aunque hasta el final de la segunda temporada no hay un no tajante hacia las órdenes de la Rezidentura[1]THE AMERICANS -- "Baggage" Episode 302 (Airs Wednesday, February 4, 10:00 PM e/p) Pictured: Noah Emmerich as Stan Beeman. CR: Michael Parmelee/FX
Un aspecto quizás por el que no sobresale The Americans es su ambientación. Más allá de los autos, los jeans de tiro alto y parte de la tecnología que muestran los dos servicios de inteligencia, no tiene su fuerte en este aspecto. Sin embargo, no es un elemento que le reste mucho a la serie en general. Sin dudarlo, podemos decir que no defrauda en absoluto. Bastará dar con su tercer año, y quedar a la espera de la próxima temporada que, después de algunos contratiempos, se anunció para marzo de 2016.

[1] En la serie, es la base de operaciones de la KGB en EE.UU.

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