Sábado dos de la tarde en el barrio de Almagro. –        ¡Gordo andá a buscar los sándwiches que se nos va a hacer tarde! –        ¡Camila metete a bañar antes de que me enoje! El papá era el único vestido para la ocasión. Así rezaba el pacto acordado con la voz de mando. Se puso un chaleco…