#Borrador1: Her

1) En general me gustan las películas que aportan, que dicen algo novedoso, que te dejan pensando en alguna cuestión en particular. Hay muchas que entran en esta categoría pero no todas lo hacen desde un lugar piola, inquietante, incómodo.
2) Her descansa sobre un imaginario de futuro cercano y lejano al mismo tiempo, en donde al mejor estilo “Black Mirror” los escenarios aparecen siempre representados de forma “pulcra”, monocromática y minimalista. Algo de eso me hace ruido.
3) Sobre el punto 2 y otros, abona a una falsa ilusión de un mundo hiperglobalizado, donde todo parece estar justificado por el “avance de las TIC”. Solemos escuchar chamuyos del “vamos hacia ahí”, “es lo que se viene”…Esas profecías que intentan agrupar a la fuerza suelen excluir más de lo que incluyen.
Her
4) Aunque suene contradictorio con lo anterior la película resulta humana, carnal, emotiva. Pasan cosas con los cuerpos, hay sentimientos, hay cuestionamientos a la idea de que todo avance tecnológico será para mejor.
5) Joaquin Phoenix la rompe toda. Su actuación es maravillosa. Un tipo que puede solo con un auricular en el oído, un escenario majestuoso y una voz en off transmitir una cantidad de emociones, mensajes, y discursos con un idioma gestual atrapante.
6) La idea de deseo está fuertemente apoyada en la representación que nos hacemos de Scarlett Johansson. Es inescindible esa voz de la figura de una mujer hermosa que claramente conocemos por otras películas. Eso está buscado al dedillo. Claramente no hubiera funcionado con una mujer que no responda a esos cánones estéticos.
7) Queda la pregunta, al igual que sucede en Lars y la chica real…¿Por qué siempre lo que aparece cosificado o puesto en el lugar del deseo es la mujer o lo femenino como algo “valioso” o algo que satisface el deseo del varón (en sentido literal la paja)? Vale esto último como una pregunta ingenua en un mundo machista.
8) La discusión entre Apocalípticos e integrados tiene la edad de Eco pero tiene plena vigencia. Nos pueden vender todo lo que quieran y deberemos aprender nuevos lenguajes, tecnologías y plataformas. Pero la mediación entre dos o más cuerpos, dos o más miradas es irreemplazable. Aplica para el amor, pero también para la educación de sujetos críticos, para no quedar inmersos en ninguna fantochada pretenciosa bajo el gran paraguas del “futuro”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.