This is us: Nosotros y Los Pearson

No es la mejor serie del mundo. No tiene un guión demasiado original. Está lejos de las grandes series en materia de realización, actuaciones, historia, etc. Pero tiene algo. ¿Qué es ese algo? Hace mucho quería escribir sobre This is us, una serie que recoge cada vez más adeptos. Aún repleta de lugares comunes, de clichés y de estereotipos no la podés dejar de ver. Lo que sigue intenta responder la pregunta de este párrafo.
¿De qué va la serie? En pocas palabras, Jack y Rebecca, una pareja joven de Pittsburgh (Pensilvania) están embarazados de trillizos cuando todo comienza. Ella rompe bolsa en el primer capítulo y van rumbo a la aventura. En esa clínica pasa algo, no importa qué, pero finalmente salen de allí con tres hijos: Randall, Kate y Kevin. The big three. Lo que sigue es la vida de esa familia. Sin más rodeos.
La historia de Los Pearson está contada a través de un montaje impecable que va hilando diferentes temporalidades. Así podemos ver una escena del presente de los hermanos, intercalada con flashes a la infancia, en donde ambos momentos del relato encuentran casi siempre algún grado de relación. Esa manera de narrar le da un impacto tremendo a cada episodio. Abramos el juego en este punto.
Cuántas veces pensamos: ¿De dónde sacó ese carácter de mierda? ¿De dónde viene tal o cual complejo? ¿Qué hizo que ese tipo sea tan exigente consigo mismo? ¿En qué momento dejaron de mirar a ese niño para que se hiciera semejante daño? En This is us está todo eso. También los las tradiciones, los recuerdos, los reclamos, las pérdidas, el ideal, y la familia feliz. Pero están además las miserias, las rispideces, el pasado, las represiones, el día a día, y un sinfín de situaciones que complejizan lo que a simple vista parece ser una familia tipo.
Las series, el cine, y otras obras construyen siempre un verosímil. Condición que no tiene que estar vinculada estrictamente con lo que cada uno conoce como real. El verosímil que hila esta serie está plagado de matices que en algún momento del relato interpelan al espectador. Quizás haya quienes entren en ese juego desde el primer capítulo, otros que les cueste un poco más, pero resulta poco probable que en algún momento de la historia no haya algo que haga mella, que te toque alguna fibra, que te haga pensar en algo de las experiencias de vida de cada uno.
Es cierto, el verosímil que compone esta serie está atravesado por la cultura norteamericana: el Super Bowl, el día de Acción de Gracias, la cuestión racial, los resabios de Vietnam, y el sueño americano. Así y todo hay maneras de conectar con Randall, Kevin, Kate y compañía. No sólo porque las producciones del norte son lo que más acostumbramos a ver, sino porque el guión hace que sea muy sencillo empatizar con ellos. 

This is us roza lo cursi, palabra en desuso para estos tiempos pero que aplica a la perfección. Hay conflictos que se resuelven de manera obvia, hay situaciones que no salen del molde y terminan como uno espera, y lo más frecuente es encontrar siempre un personaje que tiene la palabra justa para destrabar una situación. Un personaje puede ser un protagonista, pero también un obstetra, un repositor de supermercado, o un tercero que aparece sólo para cumplir ese rol en ese instante.
Sin embargo, creo que este último punto está compensado con buenos giros. Tiene también momentos inesperados, cuestiones que pegan donde más duele, sin cuidar las formas o el final feliz. Eso mejora sustancialmente lo dicho en el párrafo anterior.
Hay dos cualidades más que quiero mencionar que están vinculadas a lo estético. Por un lado, las cuatro temporadas que hasta el momento construyó Dan Fogelman juegan con una puesta cuidada, con una iluminación natural que siempre mejora los momentos clave, y con un casting increíble. Podemos llegar a distinguir más de 5 actores para interpretar un mismo personaje. Y es tan impecable el casting que te vas encontrar chequeando en Google si hay lazos de sangre entre los intérpretes.  Por otro lado, la mayoría de los protagonistas responden al canon de lo que está legitimado como alguien “bello”. Sin embargo, hay matrices en la historia para discutir con eso. This is us juega con lo racial, con las represiones, con las aptitudes físicas, y con la sensibilidad como un valor en sí mismo.
He aquí el último elemento a destacar. Debería haber quedado en el comienzo de la nota porque es el más importante: la gran fortaleza de esta serie es la capacidad de enternecerse, de narrar historias aptas para seres humanos, es decir para sujetos sensibles, susceptibles, vulnerables, capaces de reconocer a la vida como algo complejo, con situaciones inesperadas, con cosas que merecen ser vividas o con otras que nos hacen maldecir el bendito momento de haber nacido.
En criollo, This is us toca fibras. Vas a llorar, vas a reír, vas a sentirte interpelado, incómodo y sobre todo vas a agradecer el momento en el que decidiste empezar a verla. Si todavía no arrancaste, hacete el favor. 

 

SPOILER ALERT
Bonus track (Sólo apto para quienes llegaron al último capítulo de la temporada 4)

Sumo este espacio porque tenía pensando hacer una semblanza de cada uno de los personajes pero claramente sería interminable. Quisiera invitarles al ejercicio de elegir a un personaje, con el que más se sientan identificados, el que aún con sus contradicciones, y sus cuestiones errantes tienen como predilecto. Va el mío. Me pueden dejar el suyo en los comments de esta nota o en la red social que elijan. 

Kevin

Me atrae lo errático del personaje, que sea el menos querible de todos. Frívolo, distante, tosco. Me quedé esperando su tercera parte con Sophie. Me divierte su carrera actoral de poca monta al mejor estilo Sebastián Estevanez. Y me resultó muy genuina su manera de acercarse a Rebecca en esta última etapa. 

 

Mi top de canciones

The Wind
Watch me
Death with dignity
Landslide
We can always come back to this
Las encontrás acá

 

Mi top de capítulos

Pilgrim Rick (s01e08)
Pilot (s01e01)
Super Bowl Sunday (s02e14)
The Wedding (s02e18)
R&B (s03e17)
After the fire (s04e17) -No pude elegir 5-.